
Bendito Cotton era una marca en crecimiento, con nuevas sucursales y proyección, pero sin una identidad clara que acompañara ese desarrollo. El nombre original no lograba diferenciarla ni construir un universo propio que la sostuviera en el tiempo.
La decisión fue redefinir el naming manteniendo una relación fonética con Copito Cotton, su línea infantil, para conservar reconocimiento y coherencia interna. A partir de ahí construimos una identidad centrada en el concepto de suavidad y comodidad: ropa pensada tanto para hacer todo como para no hacer nada.
La propuesta visual y discursiva se apoyó en esa dualidad, canchera pero cómoda, para establecer una base sólida y flexible que permita crecer sin perder identidad.








